Game over de V. Santisteban.

     Microcuentos – Game over

        Celeste se encontraba en la encrucijada de su vida. No sabía jugar a videojuegos, pero tenía que salvar la vida de su hermano. El juego le había ganado y ahora ella debía seguir, el juego no podía detenerse. Él estaba dentro, atrapado por el monstruo. Sus ojos enrojecidos de jugar varios días. Tenía sueño, mucho sueño, pero no podía parar. Y despertó… en otro sitio, oscuro… Y vio a su hermano…

*Imagen extraída de vectorstock.com.

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Qué es Nfasys o El Blog de Victoria Santisteban

Buenos días a todos/as. Este post es para contaros un poco qué es Nfasys o El Blog de Victoria Santisteban.

Como sabéis, algunos/as, antes Nfasys era una librería (bueno era más que eso, librería, academia de clases particulares, Informática-venta y reparación y, últimamente, hasta perfumería y herbolario). Mi marido Francisco García López fue quien en 2004 creó su empresa haciéndose autónomo, dejando su trabajo, para centrarse en lo que le gustaba, la informática. En 2005, llegué yo a su vida. Coincidió con los JJMM, Juegos del Mediterráneo que se celebraban en Almería. Fue un año fantástico y mágico.

Cuando la economía empezó a apretar y la crisis tocó a nuestra puerta, tuvimos que reinventarnos. Entonces mi marido empezó a hacer artesanía energética (se les conoce como orgonites) y yo artesanía en fieltro. Así, que con eso, mi artículos de librería, herbolario, inciensos y tattoos temporales (eran la sensación en verano, todos querían hacerse uno y se formaban colas para ese fin), empezamos a echarnos a la calle participando en mercados artesanos. Mucha buena gente hemos conocido ahí, como mi Maria Fernandez Hernandez (yo le llamo mama y, sin acento). Es una de las personas más grandes que he conocido en esta vida. Ella y Tomás, su marido (yo le llamo el papa y, sin acento. Los quiero como si fuesen mis padres, o más). También me reencontré con Concha Durante, una gran fotógrafa y una superviviente con mayúsculas (que ya conocía de boutique libre, todo un referente de la moda en Almería). Entonces otra persona, súper importante, llegó a mi vida, Silvina. Ya la conocía por otros menesteres y vivía por la zona por la que solíamos poner el mercado de artesanía. Ella ha condicionado, para bien, mucho en mi vida (sabes que te quiero). Hemos hecho muy buenos amigos, como Noemí Domene, un amor de persona (¡tenías que haber sido mi profe de inglés!) y nos hemos desengañado con muchos otros. Los mercados a veces eran buenos y, otras veces, un horror. Hemos pasado frío, calor. Nos hemos reído, llorado, enfadado. Hemos sufrido, pero por encima de todo, hemos crecido, hemos avanzado, nos hemos reinventado como personas.

Tampoco quiero olvidarme de mi otra gente, pero si supierais cómo tengo la cabeza… Las chicas del comando: Anamaria Alonso Fuentes, Isabel Maria Medina, Paqui de entrefieltros. Por otro lado Juan (Jota Moly), Sara y su baby Luca. Gracias, of course!

La vida en los mercados y la artesanía energética nos conectó con Belen Cosin Corral y Javier Alcalde Peralta. Uff, me emociono sólo con recordar cómo nos conocimos.

Así y con todo, el destino quiso que la vida nos diera un giro de 180º. Mi marido es entrenador Nacional de fútbol y esto nos ha llevado allende fronteras, a unos cuantos kilómetros. Yo con él, por supuesto. Quien me conoce, sabe que me apunto a un bombardeo. Después de pasar dos años fabulosos, nos encontramos en el tercer año de experiencia asiática. Todo esto, compaginándolo con estudios de idiomas. Pero la vida no se detiene ante nada y alguien con el que llevaba luchando toda mi vida, cuando, por fin, le perdoné, cuando por fin, empezó a ser él, mi padre, vino ésta desalmada hija de mala madre y me lo arrebató. Eso me ha dejado fuera de juego durante un tiempo. Aún se notan las secuelas, pero es la vida…

Pasado un tiempo estuve formándome para sacar adelante la empresa de la mano de Javier Rivero-Diaz y Wilma Conde entre otros (vosotros me caéis mejor…😘). En esos cursos y talleres conocí a Fina L. Arias (un ejemplo de emprendedora a seguir y excelente persona y más amiga), Samantha Grange (Una tía genial muy muy activa), Fran Fernández Saldaña (Una pedazo de profesional con los pies bien puestos en el suelo),  e Inma. Y a mi campeón, Fernando Castilla, que nunca dejé de confiar y creer en él. Fue desde que le vi. Son esas sensaciones que te da la gente cuando la miras…Buenos recuerdos (aún guardo los apuntes y fotos).

Nfasys como tal, desapareció, y el blog de Victoria Santisteban le sustituyó, pero no del todo. Su nombre sigue como carro que tira de mí, para no olvidar nunca de dónde vengo. El blog iba a ser tarea de mi madre (la de verdad), porque ella siempre ha sido una lectora insaciable. Tengo grabada a fuego su imagen leyendo novelas de Corin Tellado. Y, después, todo lo que caía en sus manos. Yo no le llego ni a las suelas de sus zapatos en lectura. Pero sí que he terminado por imbuirme en este mundo de la mano de mi Blog. Bueno, el experimento con mi madre no salió bien y al final, yo tuve que tomar las riendas del blog.

 

Es un blog humilde, sin pretensiones, nada más que las que me impongo yo. No me leo 300 libros al año, para nada. Ni siquiera uno a la semana, pero soy yo la que se marca el ritmo, junto con el resto de cosas. Además, tampoco me reporta beneficio económico, pero sí me llena como persona. Me he centrado un poco más en los últimos tiempos en él y llevo dándome cuenta hace tiempo que las RRSS son impersonales, egoístas y hasta vulgares y soeces. Que mucha gente prioriza tanto lo suyo, que duele. Pero, por desgracia, hay que estar aquí y, como el que intenta abrirse paso entre una maraña de gente, luchar por seguir dándose a conocer.

Y en eso estamos…

Saludos. V.

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Sinaloa está muy cerca de Alfonso González-Camino

     Sinaloa está muy cerca es una novela de corte thriller. Para adetrarse en él uno tiene que estar preparado y exento de prejuicios. Una mente abierta que nos permita sumergirnos en unas páginas donde nada es lo que aparenta ser.

     Esta novela llegó a mí sin pretensiones y sin haber leído nada parecido (lo de Grey parecería una bobada a su lado. Pero no lo sé, no lo he leído). Así que después de hacerme una idea de su contenido, dejé la mente en blanco. Y es que, nuestra psique, en su intimidad, se desinhibe y se pierde en historias de índole sexual y trasfondo psicológico que al pensarlo en frío podríamos pensar que nos hemos descarriado en una pesadilla de tintes gore. Porque, ¿quién no ha tenido alguna vez un pensamiento “distinto”? Señor, líbrame de convencionalismos sociales.

     Pero en el fondo, Sinaloa está muy cerca, es una historia de credulidad, que ahora está tan en boga. Porque, ¿por qué tendemos a creernos todo sin contrastarlo? O, al menos, ¿con un mínimo de desconfianza? A veces, nos dejamos llevar, bien por comodidad, bien por conformismo, o bien por la carencia de algo. Y es que la mente, en ocasiones, sólo ve lo que quiere creer, cegándose con situaciones increíbles y soñadas, arrastrándonos a tesituras en las que uno no se debería encontrar nunca.

     La obra que nos ocupa nos cuenta la historia de tres personas que pasan una noche en un lugar “el cuarto oscuro”, donde uno se abandona a las pasiones más básicas y se deja arrastrar por los sentidos más primitivos. Un lugar donde nadie se conoce, y cuerpos desnudos se rinden al placer sin tapujos. Hombres y mujeres con otros hombres y mujeres, parejas, tríos, grupos, todo está permitido. Las circunstancias quieren que nuestros tres actores conozcan a otras personas que las invitan a este cuarto oscuro. Es algo nuevo, distinto y la necesidad de experimentar es mayor que cualquier otra cosa. Estos anfitriones serán elementos decisivos en esta historia de falsas apariencias.

     Una mujer casada y de familia que descubre que tiene un vacío que desea llenar. Las casualidades de la vida la sumergen en un mundo de lujos en que nunca se hubiera imaginado que estaría alguna vez. Un chico joven y atlético es seducido por una mujer inalcanzable. Y nuestro tercer protagonista, un joven ya maduro con un futuro laboral presuntamente prometedor, junto a una joven y brillante modelo, cae en los tentáculos de una atractiva mujer que se mueve dentro del mundo del arte. Todos acaban, vamos a llamarlo, hasta las trancas de sus captores sentimentales. Así que el cebo está echado…

     Estos tres elementos, Boris, Luna y Marta les regalan un mundo de colores, fastuoso y de excesos que está a unos niveles muy por encima de ellos. Nada es lo que se supone y la belleza termina por cegarles. Lo que era una vida normal se convierte en algo extraño y pervertido. Lejos de resolverse todo y volver al estado original, la maraña se confunde hasta límites para lo que no estaban preparados.

     La locura y depravación campan entre las páginas de esta novela de tintes macabros. Una trama convincente y un final inesperado, para el que puede que no estemos preparados. O sí…

     Pero de entre las líneas de este thriller sobresale la genialidad de un suspense enriquecido con unos personajes escogidos y situaciones elaboradas. Creo que su autor consigue exactamente lo que quiere. Creo, también, que el lector puede imbuirse tanto que lo viva en su piel. Cuidado, cuidado con lo que se desea porque puede hacerse realidad. Y puede que esa realidad no sea lo que se buscaba.

Gracias Alfonso, V.

  • Imágenes del post cedidas por el autor.

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Una poesía a la pasión del verano.

Amor platónico

 

Blanco de las iras

salí buscando oscuridad.

No era de día,

tampoco de noche.

 

En un lugar apartado,

intuyendo la soledad,

me quedé vencida.

 

Fue una sombra

la lujuria desatada

en la silueta de un joven

lo que me despertó.

 

Me dejé llevar absorta

en pensamientos libidinosos.

Y el agua nos arrastró

llevados por el calor.

 

Él era hermoso

yo joven y apasionada.

Ardimos en combustión

como si llegara el fin de la pasión.

 

No existía nada alrededor.

No vivía la vida.

No moría lo muerto.

Y, sin embargo, fue el ímpetu

lo que avivó el ardor.

 

Aquel verano sentí morir

porque todo fue un sueño

que no debió ocurrir.

 

Todo quedó en el frenesí

de una mente calenturienta

que trató de conseguir

el amor platónico y altruista

de alguien que nunca me vio venir.

 

Antonio se llamaba él

un chico malo que en un arrebato

destruyó todo atisbo de amor.

Y una falla nos separó

un verano, que nunca sucedió.

 

 

 

 

 

 

 

  • Imagen extraída de https://historia-arte.com.

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